El Vaticano.- Tras unas tres horas en el quirófano, llegó el diagnóstico: el papa León XIV tiene un tumor pulmonar. El primer parte médico contiene varias informaciones: “El Santo Padre se sometió, tal como estaba previsto, a una intervención de cirugía torácica. Para garantizar la extirpación completa del tumor, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida. El examen histológico intraoperatorio confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias”.
1. ¿Qué significa?
Existen varios tipos de tumores pulmonares. El adenocarcinoma es el tumor maligno de pulmón más frecuente, aparece con mayor frecuencia en personas que no fuman y es el tipo de cáncer pulmonar para el que actualmente existen más fármacos nuevos.
2. ¿Cuál es el pronóstico de este tipo de cáncer?
Todo depende del estadio en el que se detecte la enfermedad. El propio Santo Padre ha hablado de un nódulo “en una fase muy inicial y bien localizado”. En los adenocarcinomas en estadio I, la tasa de supervivencia a cinco años supera el 80 %, pero hacen falta más pruebas para conocer mejor las circunstancias específicas de León XIV.
3. Los médicos han extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho. ¿En qué consiste esta intervención?
La lobectomía consiste en extirpar un lóbulo pulmonar completo —el pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo, dos—, así como los ganglios linfáticos intratorácicos. Es la intervención de elección en las primeras fases de la enfermedad.
4. El parte médico oficial habla de una “técnica videoasistida”. ¿Qué significa?
Hasta hace unos años, la vía de acceso quirúrgico más habitual era la toracotomía, que requiere una incisión de unos 20 centímetros en el tórax. Actualmente, es posible evitarla mediante la toracoscopia VATS (Video-Assisted Thoracic Surgery, o cirugía torácica videoasistida), una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que constituye hoy el procedimiento estándar.
5. ¿Por qué se optó por una intervención mínimamente invasiva?
Porque ofrece resultados oncológicos seguros, es decir, resulta igualmente eficaz, permite una recuperación más rápida y reduce las complicaciones para los pacientes.
6. ¿Tendrá que someterse León XIV a quimioterapia, radioterapia u otros tratamientos?
Por el momento, es imposible saberlo. Hay que esperar a los resultados completos del examen histológico. Si se comprueba que el tumor ha afectado a los ganglios linfáticos extirpados, se valorará la posibilidad de administrar un tratamiento complementario después de la operación. El tipo de terapia se decidirá en función de diversos factores que revelen las pruebas.
Si, por el contrario, los ganglios linfáticos no presentan células tumorales, podría ser suficiente con la intervención quirúrgica ya realizada, puesto que las probabilidades de curación son muy elevadas.
7. ¿Qué información se necesita para determinar el tratamiento del cáncer de pulmón?
Actualmente, los tumores pulmonares se subdividen en numerosas categorías según una clasificación biomolecular que se analiza en el momento del diagnóstico. En la práctica, es fundamental conocer si existen alteraciones genéticas en el tumor de cada paciente y cuáles son. Precisamente, el denominado “perfil molecular” del tumor permite seleccionar los tratamientos más eficaces para cada caso.
8. ¿Qué cabe esperar en los próximos días?
La estancia hospitalaria media para este tipo de intervenciones quirúrgicas es de unos siete a diez días. Después, el paciente puede retomar sus actividades habituales tras un periodo de convalecencia cuya duración varía según cada caso.
9. ¿La extirpación de un lóbulo pulmonar completo puede ocasionar problemas?
Por lo general, no. En las personas que tienen una capacidad respiratoria normal antes de la operación, esta intervención no suele provocar déficits que reduzcan su calidad de vida.
10. ¿Quiénes formaban el equipo médico que operó al papa?
El equipo quirúrgico estaba dirigido por el profesor Stefano Margaritora, con la colaboración de la profesora Elisa Meacci, la doctora Maria Teresa Congedo y el doctor Leonardo Petracca Caravella. El equipo de anestesiología estaba integrado por el profesor Massimo Antonelli y los doctores Giovanni Punzo y Giuseppe Bello.
En la elaboración de las respuestas ha colaborado el profesor Giuseppe Marulli, responsable de Cirugía Torácica del IRCCS Istituto Clinico Humanitas de Milán.
JRLM